La confianza y los yogures. El inquietante dilema de las marcas blancas…
Es un tema que siempre me ha llamado la atención: te acercas a la cámara frigorífica del supermercado y coges dos yogures. Uno es de una marca conocida; el otro es una “marca blanca”. El primero cuesta el doble que el segundo. El segundo cuesta la mitad que el primero. Los miras. Los remiras. Te fijas en las etiquetas. Los ingredientes son los mismos. El de “marca blanca” es un poco más feo, es verdad. Pero sigue costando la mitad. Algo malo tiene que tener.
Los agitas, a ver si suenan diferente. Pero no. Los dos suenan como sonaría un yogur agitado. Mmmm. No puede ser. La historia no cuadra. Si uno cuesta el doble, alguna diferencia tiene que haber. No te fías. Aunque, en realidad, el contenido podría ser el mismo. O no. No lo sabes. “Por un poco más no voy a renunciar a la calidad”, te dices, y echas en la cesta de la compra el yogur de la marca conocida. Interesante comportamiento, ¿no? ¿Es el precio el que refuerza la confianza?
En época de crisis, las cosas cambian… Te lo piensas mejor. “Con la que está cayendo, mejor ahorrar poco a poco. Mañana no se sabe”. Y echas en la cesta el yogur de marca blanca. ¿Es la falta de confianza la que decide la elección?
PD: Según la consultora TNS, en el último año la demanda de productos “marca blanca” ha crecido en más de 3 puntos. Según Nielsen, la cuota de mercado de estos productos es del 39%.
En la web de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) puedes averiguar quién está detrás de cada marca blanca si sabes el número de registro general sanitario del producto. Lo que no puedes saber es si los dos productos -el de marca blanca y el otro- son idénticos. Visto en Soitu.

3 de diciembre, 2008 - 8:50
[...] necesitas, puedes ahorrar hasta un 30%. Ten siempre en la cabeza los productos de temporada y las marcas blancas. Es increíble hasta donde puede llegar la gente guiada por sus impulsos más [...]