Prepararse para los tiempos difíciles

AprovisionamientoEl trabajo de un freelance suele estar sujeto a numerosos vaivenes: hay épocas mejores, en las que todo marcha sobre ruedas, y otras en las que cuesta mucho encontrar proyectos y clientes. También hay momentos tranquilos, sin apenas presión, y otros de agobio, en los que el trabajo se acumula y no hay tiempo ni para respirar.

Incluso cuando el trabajo marcha bien, es posible que nuestras circunstancias personales y familiares nos impidan rendir al 100%.

En definitiva, no es fácil saber por qué situación vamos a atravesar en unos meses. Y está claro que en una carrera de larga distancia como ésta, tarde o temprano, nuestra actividad profesional va a experimentar tiempos difíciles.

La pregunta que hoy nos planteamos es la siguiente: ¿podemos prepararnos desde hoy mismo para hacer frente a los momentos complicados que surgirán en el futuro?

La respuesta es SÍ. Estas sencillas prácticas pueden ayudarte a capear el temporal:

Crea un fondo de emergencia

Esta es, sin duda, la medida más eficaz que puedes adoptar.

Intenta ahorrar una cantidad todos los meses, especialmente cuando las cosas van bien. Ese dinero te permitirá seguir adelante durante las “vacas flacas”.

Piensa que si llega una situación de y te quedas sin recursos difícilmente podrás continuar con tu actividad. Te quedará la opción de solicitar un crédito, es verdad, pero esto no siempre resulta sencillo y, además, puede convertirse en una trampa definitiva si, a pesar de tus esfuerzos, no consigues remontar el vuelo.

Adelanta trabajo

Como hemos visto, resulta difícil planificar cuándo va a llegar el momento de máxima exigencia. Así que lo más razonable es que siempre lleves el trabajo al día y, si puede ser, incluso un poco adelantado. De esta forma, cuando se presente el momento del agobio podrás disponer de todas tus fuerzas y energías para hacerle frente, y no tendrás que dedicarte primero a resolver temas atrasados.

Nunca dejes de buscar clientes

Cuando estás desbordado por el trabajo no puedes dedicar varias horas de tu tiempo a conseguir nuevos clientes. En primer lugar, porque ni siquiera tendrías tiempo para realizar los nuevos proyectos. Pero esto no implica que debas cerrar la puerta a los clientes potenciales, ni que debas olvidarte por completo de tu actividad promocional.

Intenta mantener tu portfolio al día, y saca tiempo de donde sea para responder educadamente a los correos y llamadas de los clientes potenciales. Quizá hoy no puedas realizar un proyecto para ellos, pero más adelante, cuando lleguen tiempos de sequía, ese contacto puede convertirse en tu tabla de salvación.

Aprovecha los parones para seguir creciendo

No dejes que los parones de trabajo se conviertan en un drama. Con un poco de creatividad y fuerza de voluntad puedes transformar los “tiempos muertos” en un gran impulso para tu actividad  profesional. Aquí tienes 7 cosas útiles que puedes hacer:

1. Repasa tus objetivos a largo plazo

Aprovecha este momento de calma para recordar/revisar cuáles son tus objetivos a largo plazo: ¿Qué es lo que quieres conseguir con tu trabajo? ¿Dónde te gustaría estar dentro de un año? ¿Cuáles son tus prioridades reales?

2. Aprovecha para ponerte al día

Descubre un nuevo programa o aplicación, apúntate a un curso de formación interesante, ponte al día con una tecnología que acaba de salir al mercado, etc. Es el momento de hacer todas esas cosas que normalmente, con el ajetreo diario, nunca tienes tiempo de abordar.

3. Arranca un proyecto personal

Este es el momento perfecto para que pongas en marcha uno de esos proyectos personales que siempre has querido hacer, y para los que hasta ahora no has encontrado un hueco.

4. Pon al día tu material de marketing

Folletos promocionales, tarjetas de visita, casos de estudio, testimonios, blog, portfolio… Es el momento de actualizar todo tu material promocional.

5. Haz copias de

No esperes a llevarte un susto para realizar una copia de seguridad de tus proyectos, documentación, etc. Ahora dispones del tiempo que siempre echas en falta.

6. Actualiza la documentación y ordena tus facturas

Adelanta todo lo que puedas con el trabajo administrativo. Suele resultar odioso, es verdad, pero si pones al día tus facturas, contratos, documentación, etc. más adelante, cuando lleguen proyectos, podrás concentrarte al 100% en tu trabajo.

7. Y si no vas a hacer nada de esto, descansa y coge fuerzas

Si no estás dispuesta a abordar ninguna de estas tareas, al menos aprovecha para descansar y coger fuerzas, porque dentro de poco te tocará estar de nuevo a tope.

¿Cuál es tu experiencia? ¿Cómo te preparas para los momentos difíciles?

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