
¿Estás buscando impresora? Láser o chorro de tinta, esa es la cuestión. En la revista Consumer han recopilado unos cuantos puntos importantes que debes tener en cuenta antes de elegir el cacharro que más te conviene. Como siempre, un resumen con lo más interesante:
1. El precio de la impresora no es lo más importante
El precio medio de una impresora doméstica es de unos 100 euros. Las hay incluso por menos de 40 euros. Esto es así porque el modelo de negocio está en los consumibles. Así que ya sabes: antes de tomar una decisión, atento al precio de los cartuchos de tinta.
Las impresoras de chorro de tinta son ideales si necesitas imprimir a color. Pero no merece la pena comprarse una impresora de chorro de tinta para usarla sólo en la impresión de documentos; ni siquiera para una impresión mixta de texto e imágenes.
Para imprimir unas fotografías de vez en cuando, te va a salir mucho más rentable ir a una tienda de revelado.
3. El láser puede ser una buena opción si tienes mucho que imprimir
Las impresoras láser utilizan tóner -un contenedor mucho más grande- en vez de cartuchos. El sistema es más limpio y mucho más eficiente, por lo que un tóner permite imprimir entre 2.000 y 3.000 páginas.
Las impresoras láser, que en un principio eran caras, han bajado sus precios hasta el punto que las hay desde 100 euros. Eso siempre que la impresora sólo imprima en blanco y negro, porque el precio de las láser color se dispara.
El precio del cartucho contenedor también es caro, entre los 60 y los 90 euros, pero si se compara la cantidad de hojas que puede imprimir con el coste del cartucho (sin tener en cuenta la inversión en la máquina), el precio por página impresa es muy inferior respecto a lo que costaría en una impresora de chorro de tinta; aproximadamente 0,03 euros por página frente a 0,09 euros por página. Además, el gasto por consumibles (tintas) se reduce a una o dos compras anuales o bianuales.
4. La tinta es más cara que el petróleo
Si se atiende a su precio y a que en cada cartucho caben como mucho cinco mililitros (la milésima parte de un litro), se puede deducir que un litro de tinta “oficial” sale a unos 4.000 euros. Cada cartucho “oficial” cuesta entre 16 euros y 23 euros para la tinta negra y más de 30 euros para la tinta de colores, que es la que muchos usuarios usan en mayor medida.
5. Puedes ahorrarte una pasta utilizando cartuchos genéricos
Frente a los precios de los cartuchos “oficiales”, fabricados y recomendados por las marcas, se ha desarrollado un mercado de recarga, reciclaje e incluso de fabricación de cartuchos genéricos mucho más asequibles. Generalmente el precio de un cartucho genérico es entre dos y tres veces menor que el de un cartucho “oficial” y nada indica que funcionen peor que sus homónimos.
Puedes consultar el artículo Cuestión de tintas, publicado en la revista Consumer.