4 reglas de oro para negociar mejor

Jueves, 30 de julio de 2009

¿Te gustaría sacarle el máximo partido a tus negociaciones? ¿Quieres saber cómo desbloquear una situación enquistada? Te proponemos “4 reglas de oro” que te ayudarán a conseguirlo. Las podemos resumir así: preparación, paciencia, flexibilidad, y convencimiento. Vamos a verlo en detalle:

Vivir en sociedad es

El trabajo, como la vida en sociedad, es una constante con los demás. Normalmente, la es muy rápida y no requiere demasiado esfuerzo: ambas partes ceden un poco en sus pretensiones y así consiguen llegar a un acuerdo beneficioso para todos. Se trata de encontrar un equilibrio: una de las partes cede un poco más en un aspecto, pero encuentra una contrapartida en otro, o incluso se ve compensada en una posterior.

El esquema podría ser el siguiente:

-¿Te apetece ir al cine?
-Bien, pero prefiero que sea una comedia.
-¿Qué te parece Con faldas y a lo loco?
-Perfecto. A mí me viene mejor la última sesión.
-De acuerdo. ¿Quedamos en los cines Odeón a las 22.00 horas?
-Muy bien. Intentaré llegar puntual.
-A ver si es verdad… Nos vemos.

Hasta aquí, todo resulta bastante sencillo. Las dos partes se conocen, y comparten gustos y objetivos. Han llegado a un acuerdo satisfactorio enseguida.

Negociar “frente a frente”

Pero no siempre resulta tan fácil, mucho menos en el campo profesional, donde lo que está en juego es nuestro trabajo y nuestro sustento. Hay ocasiones en las que no nos queda más remedio que sentarnos en una mesa, frente a frente, para dirimir nuestras diferencias. Por ejemplo: para fijar el alcance de un , las tarifas, los términos del , o simplemente para adoptar un diseño o una estrategia de actuación.

Lo ideal es que la negociación fluya: que las dos partes expongan sus expectativas con claridad y lleguen a un acuerdo en seguida. Pero por si eso no sucede, es mejor tener un plan B: te proponemos 4 consejos que pueden resultarte muy útiles:

1. Haz los deberes antes de sentarte a negociar

Prepárate antes de la . Ponte en la piel de la otra parte: piensa en cuáles son sus circunstancias de partida, qué es lo que busca, qué necesita, cuáles son sus intereses… Intenta anticipar cuáles serán sus propuestas, y reflexiona sobre cuáles serían las más adecuadas.

2. Paciencia: mantén tu posición inicial hasta que descubras qué es lo que quiere la otra parte

Conviene tener un poco de paciencia para ir descubriendo, conforme avanza la negociación, qué es lo que la otra parte busca. No tiene sentido que renuncies a tus posiciones iniciales hasta que no sepas con certeza qué es lo que la otra parte pide.

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42 preguntas que deberías hacerle a tu cliente para saberlo todo sobre el proyecto

Domingo, 12 de abril de 2009

Empezar a trabajar para un es como una pequeña aventura: puede que vaya muy bien, y que dure bastante tiempo; pero también puede que no aciertes, y que aquello se convierta en un pequeño suplicio. Para evitar que todo acabe con un insatisfecho, o con un trabajo durísimo y mal pagado, que ni siquiera te compensa, es mejor que te enteres bien de todo antes de empezar.

En Freelancefolder nos proponen 42 que debes plantearte y hacerle a tu cliente (directa o indirectamente). Con ellas obtendrás la información necesaria para saber si ese cliente y ese te interesan, podrás evaluar las exigencias y los riesgos, y serás capaz de abordar el trabajo con ciertas garantías. Incluso te permitirán realizar un mejor del proyecto.

No tienes por que plantear todas las preguntas en todos los casos, pero siempre te vendrá bien tenerlas en cuenta. Aquí van:

Preguntas sobre la empresa del cliente

1. ¿Qué tipo de negocio es el de tu empresa?
2. ¿Cuánto tiempo lleva tu empresa en el negocio?
3. ¿Cuál es el tamaño de la empresa?
4. ¿Qué reputación tiene tu empresa?
5. ¿Cuál es tu cliente-tipo?
6. ¿Quiénes son tus competidores?
7. ¿Cuál es tu dirección (web y postal)?
8. ¿Cuál es tu número de teléfono?
9. ¿Cuál es tu correo electrónico?
10. ¿Cuál es la mejor manera para contactar contigo?

Filosofía de trabajo

11. ¿Qué consideras más importante: la calidad o la velocidad del trabajo?
12. ¿Cada cuánto tiempo quieres ver los avances que voy haciendo?
13. ¿Sueles contratar profesionales ?
14. ¿Prefieres un proceso de trabajo estructurado o desestructurado?
15. Si fuese necesario, ¿te importaría si cuento con otros profesionales para realizar ciertas partes del trabajo?

Sobre el proyecto en concreto

16. ¿Cuál es el objetivo de este proyecto?
17. ¿Qué tipo de formación/experiencia esperas de un freelance para trabajar en este proyecto?
18. ¿Cuál es la exigencia técnica de este proyecto?
19. ¿Cómo ves este proyecto cuando esté finalizado?
20. ¿Cuántas “unidades” (páginas/palabras/pantallas) se necesitan?
21. ¿Cuáles son las instrucciones específicas del proyecto?
22. ¿Tus clientes necesitan que se cumpla algún requisito especial en este proyecto?
23. ¿Puedes mostrarme algún ejemplo de un trabajo que nos sirva como referencia?
24. ¿Quién será mi e interlocutor para este proyecto?
25. ¿Cuál va a ser la disponibilidad tuya o de ese interlocutor durante el proyecto?
26. Si es necesario, ¿tendré disponibilidad para acceder a la información de tu empresa?
27. ¿Hace falta algún software o algún hardware especial para realizar este proyecto?
28. ¿Crees que hay algún problema o riesgo potencial en este proyecto?

Sobre el acuerdo contractual

29. ¿Cuál es el presupuesto para este proyecto?
30. ¿Quién se quedará con los derechos de propiedad intelectual al acabar el proyecto?
31. ¿Cuál es el plazo de entrega?
32. ¿Cuál va a ser la forma de ?
33. ¿Cuál va a ser la fecha de pago?

Seguimiento del proyecto (una vez acabado)

34. ¿Cómo crees que ha ido el proyecto?
35. ¿Alguna sugerencia?
36. ¿Tienes previsto que de este proyecto salga algún otro?
37. ¿Este proyecto tendrá que ser actualizado o revisado en algún momento?
38. Si este proyecto necesita alguna actualización, ¿crees que esta constituiría un proyecto por separado?
39. ¿Hay algún otro proyecto que pueda realizar para tu empresa?
40. ¿Cada cuánto tiempo necesitas los servicios de un [pon tu perfil profesional]? 
41. ¿Puedo utilizar este proyecto como ejemplo para mi portfolio?
42. ¿Estarías dispuesto a darme un testimonial -una pequeña declaración- para hacer una historia de usuario?

Puedes consultar el artículo original 42 Questions Every Freelancer Should Ask Their Clients, publicado por Laura Spencer en Freelancefolder.

¿Qué hay que decir para convencer a un posible cliente de que tú eres el profesional adecuado?

Domingo, 25 de enero de 2009

Cuando te preguntan: “¿Y tú, qué es lo que haces?”, hay ocasiones en las que conviene dar la respuesta corta: el conocido como “; y otras en las que resulta necesario dar una respuesta más completa.

La respuesta completa: para las que debes estar preparado

Si un posible accede a tu sitio web o a tu blog, aparte de ver ejemplos de tus trabajos, y de ojear tu curriculum, le gustará obtener cierta información complementaria antes de contratarte. Estas son algunas de las preguntas clave que debes estar preparado para responder. Puedes incluir las que te parezca oportuno en tu propio sitio web (como FAQ o en cualquier otro formato):

¿Qué tipo de [trabajo] realizas? Reemplaza la palabra trabajo por tu campo de actividad: programación, diseño, traducción, redacción, consultoría, etc. Como respuesta, ofrece una lista con tus servicios. A muchos clientes les resultará más sencillo confirmar así que tú ofreces el servicio que ellos están buscando. Esa lista servirá, además, para posicionarte correctamente en los motores de búsqueda.

¿Qué es lo que te diferencia? ¿Dónde aportas valor? Ya hemos hablado en otras ocasiones de la importancia de marcar la diferencia frente al resto. Piensa: ¿Qué es lo que haces mejor que los demás? El valor está en esa área específica de actividad en la que no solo eres bueno, sino muy bueno; tanto, que te permite diferenciarte de la competencia. Debes concentrarte  precisamente en aquellas actividades en las que aportas valor

¿Qué tipo de clientes tienes? ¿Con qué tipo de empresas estás más acostumbrado a trabajar? ¿Grandes, pequeñas, de un sector concreto, de todos? Plantéate también con qué tipo de empresas prefieres trabajar, para ir avanzando en la dirección que más te interesa.

¿Cuánto cobras? Algunos mencionan su tarifa por horas; quizá prefieres cubrirte las espaldas, explicando que el precio depende del tamaño y complejidad del .

¿Qué tipo de relación contractual vas a tener? La mayoría trabajamos como profesionales independientes, pero si de forma temporal estás dispuesto a incorporarte a una organización, está bien que lo especifiques. Aprovecha también para explicar que para realizar tu trabajo necesitas un interlocutor único.. 

¿Cómo te pagamos? Define los términos del y la forma de . Por transferencia, tarjeta de crédito, 50% por adelantado, etc.

¿Cuánto tiempo llevas en este negocio? Si llevas 10 años, enhorabuena: dilo alto y claro. Si acabas de empezar, tampoco pasa nada: muchos clientes buscarán ese punto de frescura y de iniciativa de la gente que empieza.

¿Dónde estás ubicado y cuáles son tus horarios? Si trabajas desde tu casa -como casi todos los - no tienes por qué dar tu dirección exacta, que, de todos modos, tampoco aporta nada. La ciudad y, como mucho, la zona o barrio, son suficientes.

Respecto a los horarios, lo mejor es que pongas unos horarios normales de oficina. Nada de disponibilidad absoluta y esas cosas. Si empiezas a decir que también trabajas por las noches, estarás comprometiendo tu bienestar futuro…

El discurso del ascensor

El “discurso del ascensor” es ese pequeño monólogo compacto que se supone que tienes que llevar preparado por si encuentras a algún posible cliente -por ejemplo, haciendo networking- y aparece la oportunidad de conseguir un proyecto. En teoría, debes ser capaz de de presentarte de manera efectiva a un completo extraño en el tiempo que tardas en realizar un trayecto en ascensor. Tanto si se trata de 30 segundos, 1 minuto, o un poco más, se supone que tienes que mostrar la esencia de lo que eres, de lo que haces y de lo que ofreces, de manera que consigas abrir oportunidades de trabajo con tus nuevos contactos.

Pero, como podrás imaginarte, en los ascensores no suceden milagros. Al menos, no fuera de las películas. Es casi imposible que te encuentres con un extraño en un evento de networking, que le cuentes algo sobre ti en 90 segundos y que salgas del ascensor con la promesa de un contrato debajo del brazo. Eso sería un milagro, así que no esperes que suceda.

El objetivo real del “discurso del ascensor” -que, por supuesto, no tiene por qué darse en un ascensor- es conseguir arrancar una conversación, y obtener la posibilidad de continuarla. Otros objetivos son determinar si la persona con la que tratas es un , y si realmente necesita lo que tú ofreces. Cuanto antes lo sepas, menos tiempo perderéis.

Recuerda: una sola boca y dos orejas

El mayor inconveniente del discurso del ascensor es el siguiente: es muy posible que el cliente potencial no tenga demasiado interés en tragarse un discursito. La mejor manera de realizar contactos consiste en dejar que la otra persona sea la encargada de hablar casi todo el tiempo. A cambio, lo que puedes hacer es preguntar, enterarte bien, para después intervenir con acierto en los temas que realmente interesan.

La mayor parte de tus clientes no están demasiado interesados en conocer tu vida, ni siquiera en saber en detalle cómo trabajas. Ellos quieren resolver algo que no funciona en su empresa, o buscan mejorar algún servicio concreto. Así que la clave está en que -más allá de los discursitos- consigas establecer una verdadera conversación, que después te permitirá apuntar directamente a la necesidad concreta de tus posibles clientes; a aquello que están buscando.

Selección, traducción e interpretación muy libre de los artículos Questions & Answers: How to Describe What You Do y Not Getting a Rise Out of Your Elevator Speech, publicados en FreelanceSwitch.

¿Firmar un contrato mediante un SMS? Ahora también es posible

Jueves, 27 de noviembre de 2008

Ahora el también sirve para firmar un . La operadora Lleida.net ha sido la encargada de desarrollar este nuevo sistema. Lo explican, por ejemplo, en el diario económico Cinco Días:

Lleida.net ha presentado un sistema por el cual se puede formalizar acuerdos vía . El contrato móvil o también denominado Transacción Certificada genera un acuse de recibo con copia certificada y firmada digitalmente. La acción se asemeja a una prueba de autenticidad que equivale a un contrato privado.

Para poder hacer un contrato por SMS, el procedimiento es sencillo: se envía un SMS desde Internet, a través de la operadora Lleida.net, a un teléfono móvil, el usuario responde al mensaje y la transacción queda efectuada. El SMS de envío y recepción está certificado, por lo tanto es una prueba de autenticidad que equivale a un contrato privado.

Un poco más de información en el artículo de Cinco Días.

Estos dos sí que sabían cómo cerrar un contrato. La escena más memorable: la parte contratante de la primera parte