Repasar y corregir tu trabajo antes de entregarlo: un "sufrimiento" necesario

Domingo, 30 de enero de 2011

lupa2Hay pocas cosas tan aburridas y fastidiosas como tener que el trabajo que tú mismo has realizado. Sin embargo, es una operación imprescindible si de verdad quieres entregar a tus un trabajo bien acabado y de .

¿Por qué resulta tan fastidioso?

-Dado que eres tú mismo quien ha realizado el trabajo, sabes lo que te vas a encontrar al repasarlo y corregirlo. Eso hace que la actividad se vuelva repetitiva. Los trabajos repetitivos -los que no consisten en crear algo nuevo- nos aburren. Siempre nos parece más divertido y más interesante arrancar una nueva actividad, en vez de volver sobre lo que ya conocemos.

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Los riesgos de entregar un proyecto antes del plazo comprometido

Lunes, 5 de julio de 2010

ErrorRelevoYa sabemos que entregar los proyectos con retraso es muy poco recomendable: afecta de manera directa a nuestra reputación como profesionales y a la confianza que nuestros depositan en nosotros.

Por eso, normalmente conviene cubrirse las espaldas con los de . Y la forma más sencilla de hacerlo es introducir un cierto margen en las estimaciones, de forma que incluso si se produce algún problema o imprevisto, somos capaces de entregar a tiempo, y el queda plenamente satisfecho.

Pero ¿qué ocurre si todo marcha sobre ruedas y, debido en parte al margen de seguridad que hemos añadido, acabamos antes de lo previsto y decidimos entregar el al cliente antes de lo que se esperaba?

Lo más normal es que el cliente se lleve una grata sorpresa, y que quede francamente encantado. Sin embargo, debido a ciertos prejuicios y malentendidos, un entrega temprana puede traernos algunos problemas. Vamos a analizarlos:

Asunción 1. “La lleva tiempo”

Algunos clientes pensarán que la con que has realizado el proyecto ha ido en detrimento de la calidad del producto final. Es decir: que si has entregado dos días antes es porque has ido a toda velocidad, te has dejado cosas en el camino, no has revisado el trabajo lo suficiente, etc.

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4 consejos imprescindibles para entregar tus proyectos en el plazo comprometido

Domingo, 2 de mayo de 2010

Una de las quejas más comunes entre los es que los profesionales “no son de fiar”, porque “casi nunca acaban su trabajo en el comprometido”.

Cuestión de confianza

Se trata de un asunto esencial, porque la base de nuestro negocio reposa en la confianza que inspiramos a nuestros clientes. Si perdemos esa confianza, habremos perdido gran parte de nuestra capacidad para conseguir nuevos proyectos.

Por eso es tan importante cumplir con nuestros compromisos y finalizar las tareas en el plazo acordado.

La pregunta es: ¿cómo conseguirlo? No hay recetas mágicas, pero sin duda podemos encontrar algunas buenas prácticas de referencia.

Inspirándonos en un artículo de FreelanceFolder hemos recopilado estos 4 excelentes consejos que te ayudarán a entregar tu trabajo a tiempo:

1. . Estima el plazo de teniendo en cuenta el resto de proyectos

Un error típico consiste en fijar un plazo de entrega calculando exclusivamente las horas que vamos a necesitar para completar ese concreto, sin tener en cuenta el resto de trabajos pendientes. Es decir, hacemos la estimación como si pudiésemos dedicar todo nuestro tiempo a ese , cosa que no suele ocurrir. Lo más normal es que nos veamos obligados a simultanear ese encargo con otras tareas, proyectos y compromisos. Por no hablar de los imprevistos…

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Hacerlo perfecto = no llegar a tiempo. Resuelve la tensión entre calidad y rapidez

Domingo, 13 de septiembre de 2009

A la hora de realizar una tarea, un o un trabajo, siempre debemos tener en cuenta los dos extremos de la cuerda: la y la .

Hay un momento crítico en el que tendremos que decidir: “¿Sigo mejorando o “libero” el proyecto?”. Es una pregunta clave para nuestra actividad, y la respuesta depende en buena medida de nuestra filosofía de trabajo.

Entre los dos polos existe una fuerte tensión que debemos resolver. A todo el mundo le gustaría que su trabajo fuese perfecto, pero lo que está claro es que, si tenemos que seguir trabajando hasta que todo sea perfecto, lo más probable es que nunca lleguemos al de comprometido.

Calidad: tu credibilidad está en juego

No puedes entregar un producto que no funciona. Tu no va a aceptar que le entregues un trabajo deficiente y lleno de errores. La calidad de tus proyectos es una parte básica de tu credibilidad como profesional.

Rapidez: no llegar a tiempo no es una opción

Esto no es como el taller de un artista. No puedes dedicar todo el tiempo que quieras a completar tu obra de arte. El desarrollo de Internet no ha hecho más que acelerar la velocidad a la que las empresas deben renovar sus productos, sus servicios y sus propuestas de valor al cliente.

Y esa presión llega directamente a los profesionales independientes: tus van a exigirte que entregues el trabajo en un plazo muy ajustado para que ellos, a su vez, puedan llegar a tiempo al .

Resolver la tensión

¿Qué es más importante? ¿Entregar un trabajo bien hecho o llegar a tiempo a la entrega comprometida? A primera vista, parece complicado resolver la tensión entre calidad y rapidez, pero quizá no lo sea tanto.

Basta con saber qué variables son inamovibles:

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6 cosas que un cliente nunca te va a decir (aunque sean absolutamente ciertas)

Martes, 9 de diciembre de 2008

¿Eres diseñador ? Hay cosas que nunca vas a escuchar de tu , y que pueden ser muy útiles para hacer unas buenas y acertar en tu trabajo. Más vale que seas capaz de anticiparlas por ti mismo:

1. “No estamos preparados”

Es posible que tu cliente tenga una “idea general” de lo que quiere, y que te dé una lista con algunos sitios web de referencia. Pero, más allá de esto, lo más probable es que no haya pensado bien sobre lo que necesita, ni sobre cómo cumplir sus objetivos de negocio. Así que no esperes que te entregue una lista de requisitos y funcionalidades.

Sí. Es muy probable que tu cliente no esté listo para arrancar el , pero eso nunca te lo va a decir…

2. “El de que hemos marcado es imposible”

¿Para cuándo? Ya sabes la respuesta: para ayer, para mañana, en una semana y, en el mejor de los casos, “tan pronto como sea posible”. Pero el hecho es que, aunque empieces al día siguiente, y estés preparado para hacer tu trabajo muy rápidamente, es muy difícil que la empresa esté dispuesta a moverse a esa misma velocidad. Seguro que falta algo, o que algún empleado con información clave para el trabajo no está disponible.

Muchas veces, el cliente sabe que el plazo de entrega que ha exigido es imposible. Pero no esperes escuchar estas palabras de su boca…

3. “Vas a sudar para obtener los contenidos a los que nos comprometimos”

Sacar, o mejor dicho, “extraer” contenidos -textos, imágenes, información- del cliente se convierte en todo un reto. Puede que tú lo tengas todo listo, pero los contenidos que el cliente se comprometió a entregarte, nunca van a llegar a tiempo, si es que lo hacen.

4. “La verdad es que no sé manejarme con el ordenador”

Da igual lo fácil que lo pongas: algunos no están familiarizados con el uso de la tecnología. Los hay que no saben convertir un Word en PDF, o cambiar el tamaño de una fotografía. Hasta ahí, todo bien. Pero otros no sabrán ni siquiera que es Gmail, o Flickr. No sería la primera vez que les mandas unas imágenes en jpg para decidir la línea y gráfica y el cliente te responde: “Oye, que lo que mandaste ayer no funciona. Hago clic sobre el menú pero no hace nada…”

Lo dicho: no esperes a que te avisen. Prepárate para lo peor.

5. “Nuestras expectativas son irreales”

A menudo, el cliente no es capaz de valorar el coste y el esfuerzo de algunas de las tareas o funcionalidades que está exigiendo. Es fácil que te demande Flash, AJAX y DHTML, y que acompañe la petición con una frase lapidaria de esas: “Hombre, muy difícil no puede ser, porque hoy en día eso lo tienen todas las webs…”

También es muy común que el cliente solicite cosas que realmente no necesita para su modelo de negocio. De lo que puedes estar segura/o es de que no te va a decir, antes de arrancar el proyecto: “Ya sé que lo que te estoy pidiendo es imposible de hacer”…

6. “Mejor que no te hagas ilusiones. Estamos considerando otras propuestas”

Puede que notes al cliente realmente interesado en lo que le propones. A lo mejor parece incluso entusiasmado. Pero el hecho de que sea simpático contigo no significa que el trato esté cerrado. Es mejor que te guardes tu alegría para el momento de la firma. Lo demás, no dejan de ser especulaciones con mayor o menor base. Recuerda que, normalmente, los clientes manejan varias ofertas, y que no siempre te van a advertir de ello.

*Selección y resumen libre del artículo Six Valuable Things Web Design Clients Won’t Tell You, publicado por Ben Seigel en FreelanceSwitch.

LA BOCA DE LA VERDAD. En la imagen, la mítica “Bocca della verità“, una antigua máscara de mármol situada en Roma y que, según la leyenda, muerde a quienes introducen la mano y no dicen la verdad. Si vas por allí, ten cuidado…