Seguro que te ha ocurrido muchas veces: tienes que preparar una propuesta para el cliente y no sabes bien por dónde empezar. Puede que el objetivo -lo que el cliente quiere conseguir- esté más o menos claro, pero el empujón inicial no resulta fácil. Es algo así como arrancar en frío, o como empezar a escribir en una hoja en blanco. Formalmente, empiezas desde 0.
Desde luego, puedes esperar -café tras café- a que las musas se decidan a aparecer. Pero eso suele ser una gran pérdida de tiempo. Puedes llegar a consumir un día entero sin conseguir ningún avance notable. Seguro que eso también te ha pasado…
¿Cómo romper el bloqueo?
Hay una forma eficaz y relativamente sencilla de romper el bloqueo: realiza un análisis, aunque sea superficial, de las cosas que se están haciendo actualmente en el mercado; repasa las mejoras prácticas y encontrarás pautas e ideas que te ayudarán a encaminar esa propuesta o ese proyecto que se te resiste.
Imagínate que tienes que diseñar la estructura y el aspecto de un sitio web. Revisando el trabajo de los mejores seguro que consigues romper el hielo:
“Tendría que hacer una estructura parecida a la de X pero con la sencillez de Y y una línea gráfica similar a la de Z“.
Eso ya es un punto de partida concreto. A partir de ahí, puedes ir añadiendo cosas, cambiando y depurando tu propuesta hasta dar con lo que el cliente necesita. No es lo mismo empezar de cero que construir con una referencia, una especie de cimientos sobre los que luego podemos añadir nuestras mejoras y modificaciones, y nuestro toque personal.
Sí, es de sentido común. Pero muchas veces las cosas son tan obvias que no alcanzamos a verlas.
No inventar la rueda dos veces
El análisis de mejores prácticas o benchmarking tiene, además, una ventaja añadida, y es que nos permite llegar tan lejos como decidamos. Podemos echar un simple vistazo para enterarnos de lo que hacen otras empresas y otros profesionales. De hecho, es algo que siempre deberíamos hacer. Y si lo estimamos necesario, podemos también realizar un estudio en profundidad, que nos permitirá incluir todas las funcionalidades de los líderes del mercado más otras buenas ideas que vayan surgiendo en el proceso.
No se trata de copiar. Se trata de no inventar la rueda dos veces. Y de aprovechar el tiempo, que en el caso de los freelance es siempre un bien muy escaso.
Otro día hablaremos del pensamiento lateral, una forma realmente singular de romper un bloqueo creativo.

Síndrome del “folio en blanco”. Ya sabes lo que dicen: es mejor que las Musas de la Cafeína te encuentren trabajando…